Comenzamos una serie de posts sobre algunos tips básicos de seguridad en la web; consejos muy conocidos y recomendados, pero bastante poco practicados (como el uso del hilo dental, viste?):
Precauciones sobre tu equipo
- Instala, o haz instalar, un buen programa antivirus en tu equipo. Pregunta al informático de tu confianza si también necesitas un cortafuegos (o firewall).
- Actualiza con frecuencia el antivirus (mejor aún si configuras para que se actualice automáticamente).
- Haz "correr" con frecuencia el antivirus en tu equipo y todas las unidades de almacenamiento que utilizas y le conectas. También puedes, configurar que este proceso se realice automáticamente.
- Enseña y pide a todos con los que compartes tu equipo, que previo a conectarle memorias y dispositivos, tengan la precaución de escanearlos con el antivirus.
- Las redes públicas de acceso a la web (como las que ofrecen en los cibercafés, locutorios, telecentros o por WIFI) no son las más seguras, por lo tanto, las operaciones y transacciones confidenciales, como las de homebanking por ejemplo, realízalas desde redes domésticas o privadas.
- No dejes nunca tus sesiones abiertas; cuídate bien de cerrarlas al desconectarte (también cuando te conectes desde una red privada).
- Cuando escribas tus usuarios y contraseñas, alguien puede estar observándote. Tenlo en cuenta y toma tus precauciones.
Precauciones con tus contraseñas y datos personales (tanto desde redes públicas como privadas)
- Una buena contraseña es la que nadie descifraría, resulta obvio, pero muchas veces no lo tenemos en cuenta.
- No utilices fechas o nombres de lugares o personas de tu ámbito y relaciones
- Trata de intercalar letras y números, mayúsculas y minúsculas
- Recuerda que cuanto más larga, mejor (seguimos hablando de contraseñas)
- Cámbialas con frecuencia y no las dejes anotadas en lugares visibles o de alto uso y tránsito (¿sabías que hay quienes las escriben en el teclado?!)
- No uses la misma contraseña para todos tus servicios y sitios donde entras.
- No la compartas con nadie, a menos que confiaras tanto en esa persona que le prestaras tu tarjeta de crédito, por ejemplo.
- Aunque te lo sugieran los navegadores, no es recomendable guardar las contraseñas en tu equipo.
- Antes de escribir tus contraseñas y datos personales, verifica que ése sea realmente el sitio o la página que tú crees que es. Hay muchos sitios falsos, o sitios espejo, que si uno no es avezado en su evaluación, se corre el riesgo de confundirlos con los sitios auténticos.
- Sé cuidadoso en configurar los permisos de acceso en los sitios o redes sociales de amigos. Cuenta y muestra sólo aquello que no tendrías problema en exhibir en un afiche por las calles de tu ciudad.
- No confíes en las ventanas pop y anuncios publicitarios que se abren de golpe, titilan o aparecen invadiendo tu navegador; si los cierras sin clickear ni abrirlos, mejor.
- Cuando recibas archivos adjuntos por mail, asegúrate de abrir o descargar sólo los que provengan de remitentes de confianza.
- Y aún así, no es buena idea abrir o descargar cuanto archivo ppt o pps te llegue por mail, aunque te lo hayan enviado tus amigos y familiares.
- No abras los enlaces que suelen llegar vía correo electrónico. Mejor, copia y pega esa dirección URL en la barra de tu navegador. Y mucho mejor aún, si buscas el sitio y lo accedes por tí mismo.
Hasta aquí, la seguridad web en términos generales.
La próxima entrega: seguridad en Internet para padres o adultos responsables de niños y jóvenes.
Si te interesa que se continúe con estos temas, no tienes más que escribir un comentario o mandarme un twitt.
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Porque la seguridad, muchas veces depende de nosotros mismos, no lo crees así?
(Fuentes imágenes: seguridadinformaticaanaypaty y ciao.es)






